viernes, 10 de febrero de 2012

El herradero



Herrar es la operación mediante la que se procede a marcar y numerar cada animal con el hierro de la ganadería y también a señalarle en las orejas. Hierro y señal individualizan cada ganadería. El número, cada uno de los animales de la misma. El hierro y la señal son marcas acostumbradas en las ganaderías desde muchos años antes de que se conformaran las específicas de ganado bravo. La numeración de los animales data, sin embargo, de mediados del siglo XIX, en concreto cuando se formaron las ganaderías de bravo consideradas fundacionales. El reconocimiento y distinción de cada uno de los animales es imprescindible no sólo para el destino propio de cada uno de ellos, sino también para las labores de selección necesarias en cada camada. Los hierros de los que se sirve el herrador son 20: dos con el signo de la casa y los otros con los 10 dígitos repetidos, excepto el seis y el nueve. La operación se desarrolla, por lo general, en los corrales de la dehesa. En uno de ellos esperan los becerros de un año de edad, y pasan de uno en uno a otro en el que, sujetos contra el suelo por cuatro o cinco hombres, pues tal es su fuerza, se procede a aplicarle el hierro caliente, no al rojo. El de la marca en la parte externa y plana de la nalga, denominada llana, y la del número se imponen en el costillar derecho. 
La señal es un corte o marca de distintas formas que se realiza en las orejas. La maniobra se denomina fañar.


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